Por qué el sector productivo público es menos productivo.

Partiendo de la premisa marxista de que el socialismo significa la “eliminación positiva de la propiedad privada”, podríamos afirmar que en un escenario de socialismo ideal, el sistema productivo no podría ser de carácter privado, bajo ninguna circunstancia.

Las personas que apoyan al socialismo en su máxima expresión, opinan que efectivamente, no pueden existir medios de producción privados, debe ser el estado quien las maneje. Mientras que los socialdemócratas opinan que, si bien puede existir un pequeño sector de producción privada en la economía, todas aquellas empresas que impliquen ofrecer un bien o servicio que forme parte de las obligaciones del estado para con los ciudadanos, no puede ser privada.

Es quizás gracias a esto, que ahora podamos entender la incoherencia sobre por qué hay muchísimos venezolanos quienes, a pesar de oponerse al gobierno actual, consideran que está bien que el estado maneje ciertos sectores productivos del país. Después de tantos años de gobiernos social demócratas,  esto no debería resultar una sorpresa.

Lo más irónico, es que la mayoría de estos venezolanos que apoyan la estatización empresarial, observan con melancolía cómo en otros países “todo funciona”, pero en Venezuela es todo lo contrario. Por lo que deciden echarle la culpa a los gobernantes corruptos, a la pésima cultura laboral del venezolano promedio, a los precios del petróleo, a “la guerra económica”, al imperio, en fin.

Si realmente todos los venezolanos conocieran la teoría de la gerencia pública, entenderían que la culpa no es de un factor externo, sino del mismo sistema per se.

Empresas privada vs. empresas pública. 

La diferencia más importante a considerar, en cuanto a las empresas del sector privado versus las del sector público, es que las primeras fueron hechas para ofrecer un bien o un servicio, mientras que las estatales fueron hechas para garantizar un bien o un servicio.

Es por ello, que la forma de gerenciar una empresa privada siempre será la de minimizar costos y maximizar ganacias, mientras que las públicas o estatales, deberán asumir los costos que sean necesarios para garantizar el bien o servicio en cuestión.

Lo que podemos concluír de esto, es que la empresa privada persigue un bien exclusivo mientras que las públicas no. Pero, ¿alguna vez nos hemos preguntado cuál es la mayor implicación de no perseguir un bien exclusivo?

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Ludwig Von Mises responde esta pregunta, a través de una serie de implicaciones las cuales me tomé la libertad de estructurar de la siguiente manera:

Destrucción de incentivos: Cuando no se tiene a un estado que responda por el mal desempeño de una organización, esta deberá asumir las consecuencias de su mala administración por su cuenta, ya sea por medio de recortes de personal, reducción presupuestaria, entre otros. Por lo que ningún individuo protegería tanto su trabajo como en el seno de una empresa privada. Adicionalmente a ello, procesos productivos como el de economizar recursos o innovar operaciones, no serán parte del proceso espontáneo organizacional.

Atención al cliente: Las empresas públicas, con el fin es garantizar y no ofrecer, no tendrán ningún incentivo de competencia en el mercado, por lo que los clientes ya no ya no son clientes, sino más bien beneficiarios “afortunados” de poder gozar de ese bien o servicio, no son ellos quienes mantienen la empresa sino el estado, y así automáticamente la atención al usuario deja de ser una prioridad. A diferencia de una empresa privada, la cual debe que competir para poder ganarse un posicionamiento en el mercado, y  serán los clientes los que decidan implícitamente si esto  ocurrirá, es por ello que las empresas invierten tanto en atención al consumidor, porque a fin de cuentas son éstos los que la mantienen a flote.

– Decisiones financieras riesgosas: Tener al estado resguardando una empresa, con el argumento de que esta deba garantizarle un bien o servicio al pueblo, también implica que cuando ésta proyecte un déficit financiero, será un subsidio estatal lo que la salve. Pero lo catastrófico detrás de esto, es que al tener un seguro de vida llamado “estado”, los  funcionarios de dicha organización pública no asimilarán el riesgo real detrás de las decisiones que deban tomar, puesto que si pasa algo malo, el estado vendrá al rescate.  Hundiendo a la organización en un círculo vicioso de malas decisiones, que requerirán luego de subsidios económicos provenientes de los contribuyentes tributarios. En cambio, los gerentes de una organización privada, están al tanto de que una mala decisión podría significar  toda una serie de consecuencias que la misma deberá asumir, sin ayuda de ningún ente externo. De hecho, Mises afirmaba que al funcionario no le afectaban los daños financieros de sus malas decisiones, al contrario de los gerentes capitalistas.

Lo irónico de todo esto, es que una empresa privada sin clientes no sobrevive, y la empresa pública sin contribuyentes tampoco lo haría. La gran diferencia es que una persona puede elegir ser un cliente o no, pero no puede decidir sobre el hecho de ser un contribuyente o no.

Lo más memorable de mi año 2014.

Para una persona libertaria, mantener su cerebro ocupado es cosa de rutina. Sin darnos cuenta, siempre cargamos un libro diferente en las manos, siempre tenemos una opinión de lo que ocurre en el mundo y siempre tenemos en mira alguna conferencia a la que nos gustaría asistir.

De modo que se me ocurrió compartir con ustedes lo más memorable de mi año libertario 2014. Hice un resumen de los 10 de los mejores libros y artículos que leí, así como las mejores conferencias a las que asistí. En espera de que pueda contribuir significativamente al crecimiento académico de alguien más, tal y como ocurrió conmigo.

La mayoría de estos libros no son publicaciones del 2014, pero se convirtieron en mis favoritos al haberlos leído este año. 

10. EL DINERO – CARL MENGER. 

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¿Alguna vez te habías preguntado sobre el orígen del dinero?, ¿cómo se convirtió en un medio intercambio en sustitución de los trueques?, ¿cómo se empezaron a acuñar los metales en pro del perfeccionamiento de la moneda metálica?, o ¿cuál es el criterio de medida de su valor de cambio en los bienes? yo a penas si había llegado a hacerme algunas preguntas, aunque tan pronto le eché un vistazo a este libro, me di cuenta que había mucho más que aprender sobre el dinero de lo que me imaginaba.

Menger no solo responde a esas preguntas en este libro, también explica cómo el dinero se volvió un medio de capitalización y atesoramiento, tal y como lo conocemos en la actualidad. De este modo, nos provee una base teórica muy sólida para entender el impacto que tienen las políticas monetarias de hoy en día.

Esta edición la obtuve de la Librería CEDICE.

9. LA ÉTICA Y ECONOMÍA  DE LA PROPIEDAD PRIVADA – HANS-HERMANN HOPPE.

En este trabajo Hoppe nos explica en 31 páginas el problema del orden social de forma detallada pero concreta, apoyándose de la imposibilidad praxeológica del comunismo planteada por Murray Rothbar. Asimismo proponiendo como solución absoluta una economía basada en propiedad privada.

Si tuviera que describir en palabras coloquiales esta lectura, diría que a Hoppe no se le escapó ningún detalle al momento de sustentar su argumento, ya que no dejó ningún espacio para cuestionamientos, pero a la vez fue capaz de mantener una escritura muy limpia y comprensible. Debo confersar que me gustó tanto este trabajo, que de vez en cuando regreso a leerlo de nuevo, sólo por ocio.

Si no lo has leído, puedes conseguir el trabajo completo haciendo click aquí.

8. INTRODUCCIÓN A LA ESCUELA AUSTRÍACA DE ECONOMÍA – GABRIEL ZANOTTI.

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Si no eres Economista pero dentro de tu postura libertaria te interesa la Escuela Austríaca (como es mi caso), éste es el libro perfecto para comenzar, ya que explica de forma muy sencilla todo lo que necesitas saber de ella. Considero que si planeas leer a intelectuales como Carl Menger o Eugen von Böhm-Bawerk, este trabajo será un preámbulo apropiado para que no te quemes las pestañas al inicio.

Este libro abarca los fundamentos filosóficos de la Escuela Austríaca, necesarios para entender sus teorías referentes al mercado, tasas de interés, ahorro, formación de capital, salarios, clasificación de bienes, valor de utilidad marginal, y más.

Lo único que lamento sobre este libro, -además de un penoso accidente con agua- es de no haberlo leído antes. Esta edición la conseguí en la librería CEDICE.   

7. FREE OUR MARKETS: A CITIZENS’ GUIDE TO ESSENTIAL ECONOMICS – HOWARD BAETJER JR.

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A diferencia del libro de Zanotti, este trabajo no se enfoca en la Escuela Austríaca per se, sino que centra de una forma más extensa en el fenómeno del mercado a través del orden espontáneo. El argumento central es que los mercados libres funcionan, y sus regulaciones espontáneas vuelven innecesarias las gubernamentales. Adicionalmente el autor explica de forma simple la crisis financiera provocada por el boom inmobiliario, como una evidencia clave para la apología a los mercados libres que desarrolla en este trabajo.

La sencillez con la que el autor se dirige a sus lectores en este libro fue lo que lo convirtió en uno de mis favoritos de este año. Cuando lo lees, sientes  una agradable calidez, como si él mismo conversara contigo. Lo cual hace que este trabajo sea literalmente una guía de economía esencial para no economistas.

A pesar de que no he podido conseguirlo en PDF, Amazon lo tiene disponible en físico y versión Kindle a través de este link.

6. CIRCULOS BASTIAT – CEDICE JOVEN.

En el mundo de las ideas de libertad no todo puede ser leer, también hay que interactuar y conversar. Pero como no siempre las personas a nuestro al rededor quieren enfocar sus conversaciones en estos temas, entonces resulta positivo asistir a un lugar cuya función esté destinada específicamente para la interacción de ellos. Los Círculos Bastiat cumplen con esa función.

Yo no había asistido a ninguno hasta este año. Fue cuando comprendí la importancia que tienen para el enriquecimiento académico, no solo en cuanto a un joven libertario promedio, sino en cuanto a cualquier asistente.  Si quieres saber de qué se tratan estos Círculos Bastiat, puedes leer la reseña que escribí sobre uno al que asistí unos meses atrás, haciendo click aquí.

Si bien los Círculos Bastiat son una iniciativa llevada a cabo a nivel mundial, en Venezuela los organiza CEDICE Joven, en la ciudad de Caracas y otras del centro del país.

5. NOTICIAS DEL ÚLTIMO IDIOTA IBEROAMERICANO – CARLOS ALBERTO MONTANER, PLINIO APULEYO Y ALVARO VARGAS LLOSA.

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Tener este libro en mis manos me emocionó por dos razones. La primera se debió a que  no tenía ni idea de su existencia, hasta que me lo encontré en una librería local, lo que fue una increíble sorpresa para mí. El segundo motivo de emoción fue porque disfruté mucho leer “El Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano” por lo que mis expectativas para esta edición eran altas, a pesar de no haber leído “El regreso del Idiota” aún.

Debo decir que mis expectativas fueron cumplidas, y por ello escribí toda una reseña sobre éste libro que puedes leer aquí.

Si deseas obtenerlo, puedes hacerlo a través de cualquier librería que venda publicaciones de la editorial Planeta, o incluso a través de la Librería CEDICE.

4. POLITICA 101 – YAEL FARACHE.

Política 101 de Yael Farache

No conocía a Yael Farache ni su Blog Acapulco70, hasta que un gran amigo me recomendó leer su artículo “Política 101” en Septiembre de este año.

Creo que nunca había leído una descripción tan eficiente del espectro político como la que Yael expone en esta lectura. A mi parecer, cada uno de sus argumentos son tan aplastantes e incuestionables, que sin duda guardan coherencia clave con la existencia de una verdad absoluta y la razón del ser humano. Si quieres leer el artículo completo, puedes hacerlo aquí.

Esta lectura me atrapó de tal forma, que no me dí cuenta de lo larga que era hasta que terminé de leerla. Posteriormente me volví una lectora habitual de Acapulco70, por razones obvias.

3. EL GENIO DE OCCIDENTE – LOUIS ROUGIER.

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El Genio de Occidente fue mi libro transitorio del 2013 al 2014, aunque sin duda alguna, no lo podía dejar fuera de esta lista. Este libro es un clásico que todos, absolutamente todos, indistintamente de sus creencias políticas, deberían leer. Y es que para menos de 300 páginas, la calidad del contenido es increíble.

Además de un recuento interesante de la historia de Occidente, la cual comienza con explicaciones de la mitología griega, Louis Rougier hace un análisis de las ventajas que Occidente tuvo con respecto a otras culturas en el mundo, lo que les dio un escenario ventajoso para el desarrollo de la Revolución Industrial. En adición a ello, el autor también hace una breve crítica a la fiolosofía Marxista y su teoría de la plusvalía, lo cual hace de este trabajo un libro bastante integral.

Como si eso no fuese suficiente, la edición que poseo contiene un prólogo de Friedich Hayek y la conseguí por medio de la Librería CEDICE.

2. CEDICE 30. AMÉRICA LATINA: LA LIBERTAD ES EL FUTURO.

A finales del mes de Abril, CEDICE celebró sus 30 años y lo hizo en grande, al contar con la presencia de aproximadamente 50 académicos liberales de todas partes del mundo, quienes viajaron hasta Caracas para hablar de libertad. Entre ellos Mario Vargas Llosa, Alejandro Chafuen, Álvaro Vargas Llosa,  Lorenso Montanari, Ían Vazques, Juan Carlos Hidalgo, Plinio Apuleyo, Carlos Sabino, Axel Kaiser, Angel Soto, Enrique Guersi, en fin. Fue un evento increíble.

En dos días se trataron una cantidad muy amplia de temas en relación con el liberalismo.  Por lo que si no pudiste asistir, o quisieras recordar alguna de las ponencias, puedes ver todas y cada una de ellas haciendo click aquí.

1. FOUNDATIONS OF LIBERTY: THE RULE OF LAW – INSTITUTE FOR HUMANE STUDIES.

El Institute for Humane Studies de George Mason University, realiza todos los años dos seminarios de verano para jovenes de todas partes del mundo. Este año fui extremadamente afortunada de poder asistir a uno de ellos. Elegí el que tenía como temática principal el Estado de Derecho, pero lo cierto es que fueron cuatro días de aprendizaje contínuo en Economía, Derecho y Filosofía.

Fue muy grato para mí conocer en persona a profesores que ya tenía tiempo viendo en el canal de Learn Liberty. La pedagogía innovadora que aplicaban en sus clases me hacían disfrutar aún más de la experiencia, de hecho, uno de los primeros post que escribí en este Blog fue sobre la charla “Markets in Action” de Angela Dills.

Al final, el IHS organiza un Book Distribution, en la cual permiten a los participantes llevarse de regalo una cantidad específica de los libros de su preferencia. Entrar a un salón de clases lleno de libros y poder escoger los que quieras, puede ser un sueño hecho realidad para muchos.

Entiendo que cualquier persona puede suscribirse a su página web, para recibir newsletters con información de interés sobre este tipo de eventos.

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El Faculty (de izquierda a derecha): George Crowley (Troy University), Angela Dills (Providence College), Art Carden (Samford University), Clark Neily (Institute for Justice), James Stacey Taylor (The College of New Jersey)
Todo lo que he reseñado en este post es producto mi propia opinión. El orden de lo reseñado se debe exclusivamente a mi escala de valoración subjetiva.

E.E.U.U. y Cuba: ¿Avance o Retroceso?

Aún recuerdo con mucha claridad cuando Mario Vargas Llosa, durante la clausura del encuentro Internacional organizado por CEDICE en Abril de este año, dijo que todos los sistemas totalitarios eran poco sostenibles en el tiempo, ya que si observábamos la historia, todos eventualmente caían y que Cuba sólo era “Una Flor exótica del Caribe”, haciendo la analogía de que Cuba es la excepción de esta regla. Siempre pienso en estas palabras, y me pregunto: ¿Qué salió mal con Cuba?, ¿Por qué son excepción a la regla?

A parte de haber sido el parásito de algunos países socialistas (como la URSS o Venezuela), que en un momento dado atravesaron por una bonanza económica pasajera, la cual le permitió al régimen Castrista mantenerse. Es casi imposible ignorar los factores geográficos, como por ejemplo el hecho de que Cuba es una isla de territorio relativamente pequeño, por lo que es fácil de controlar y como no tiene países que le limitan directamente, aislarla del mundo exterior resulta pan comido.

Quisiera detenerme un momento y hacer énfasis en el factor “aislamiento”, como una tarea clave para el mantenimiento de los sistemas socialistas. Indiferentemente de si el “aislamiento”  es algo que se encuentre en libros de intelectuales marxistas o no, si observamos la historia, comprenderemos que el aislamiento es un medio para cegar a los individuos, un medio al que todos los gobiernos comunistas acuden tarde o temprano. Es por ello que el Muro de Berlín, por ejemplo, no fue ninguna casualidad.

El bloqueo de Estados Unidos contra Cuba durante la década de los 60 tenía un propósito, el de castigar al totalitarismo y sus faltas con los derechos humanos. No permanecer neutral ante una situación como esta era la medida más lógica en aquel momento, la perspectiva de E.E.U.U. se resumía en: “no tendrás nada con nosotros hasta que no rectifiques”. Pero el régimen nunca rectificó. En lugar de ello, siguió recibiendo dinero de otros países de corte comunista, mientras que el pueblo Cubano permaneció cada vez más aislado y por ende cegado. Entonces no puedo evitar preguntar, ¿habrá sido este bloqueo uno de tantos factores que con el tiempo contribuyó al aislamiento de la Isla?, ¿Habrá sido peor el remedio que la enfermedad?

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La medida de Obama de reanudar relaciones diplomáticas con Cuba, ha generado una larga polémica. Muchos opinan que ahora E.E.U.U. contribuiría más al régimen, aunque lo cierto es que si evaluamos de qué va este nuevo acuerdo, no se trata de alimentar el poder de los Castro, ellos no recibirán dinero nadie tras este acuerdo (como si lo hicieron de Venezuela). Se trata solamente de dar apertura a una parte de lo que podría llamarse relación comercial.

Muchos replicarían en este momento, “Si el mercado está controlado por el gobierno entonces los Cubanos no se beneficiarán en nada”, es cierto, pero es un paso adelante en cuando al aislamiento que han vivido todos estos años.

Juan Ramón Rallo explicaba ayer:

“A mi entender, poner fin al embargo (aparte de una táctica política de quitarle argumentos a la tiranía cubana) equivale a permitir que entren alimentos y suministros básicos a un campo de concentración: sí, éste no es libre; sí, la mayor parte de los mismos serán rapiñados por los oficiales que controlan el campo de concentración; pero al menos a los pobres esclavos del campo de concentración cubano les llegará algo de todo lo que entre, aunque sea poco.”

A esto quisiera agregar, que para generar un cambio drástico en lo que puede ser la libertad de un país, no siempre se puede generar un vuelco de la noche a la mañana, a veces se necesitan de pequeños cambios que vayan generando uno significativo con el tiempo.

Ya será entonces trabajo de Estados Unidos, tomar las medidas de seguridad necesarias tras este acuerdo, pero eso es material para otra ocasión.

Una lección de Hayek en tiempos de caída en los precios del petróleo.

Hacía mucho tiempo que había leído el trabajo de Friedich Hayek llamado “El uso del conocimiento en la sociedad”, pero por mera coincidencia, me topé con esta lectura hace unos días y dediqué unos minutos a volverla a leer. Hubo una frase que particularme me llamó la atención y esta decía así:

“El todo actúa como un Mercado, no porque todos sus miembros tengan una visión de todo el campo, sino porque sus limitados campos individuales de visión traslapan suficientemente de manera que la información pertinente es comunicada a todos a través de muchos intermediarios”.

La razón que explica esto según Hayek, es que no todos los individuos somos capaces de manejar la totalidad de la información que nos rodea, en vista de que los usos que le damos a los recursos materiales que conocemos son para fines relativos que solo cada individuo conoce. Por lo que para resolver el problema económico que genera esta premisa, debe existir un sistema de precios que, de acuerdo a las reglas de la oferta y la demanda, pueda asignar un dato numérico a cada recurso, lo que le permitirá a todos los individuos conocer información que de otra forma no manejarían.

Con esta sencilla aseveración, Hayek nos hace inferir de inmediato, que los mercados reales son absolutamente incompatibles con las economías intervenidas. De hecho, para poder intervenir algo tan complejo como un mercado, se requiere de mucho poder, solo uno que una entidad como el Estado es capaz de obtener.

El gobierno de Venezuela, por ejemplo, ha hecho muy bien su trabajo interviniendo la economía en el país, y desde luego generando un destruccionismo crónico a todo lo que antes podría llamarsele mercado. Los burócratas a la cabeza siempre han visto a las economías libres como el peor enemigo para su sistema socialista.

Los burócratas venezolanos creyeron por un momento que podían manejar la totalidad del conocimiento referente al mercado, nacionalizaron el petróleo, establecieron un régimen de control de cambio, impusieron medidas de “precios justos” a los productores y comerciantes, fortalecieron las medidas arancelarias, y pare de contar. Las consecuencias fueron catastróficas para todos los venezolanos, aunque muy favorecedoras para el aparato estatal.

Ahora bien,  lo que nunca tomaron en cuenta, es que no podrían manejar toda la información referente al mercado mundial del Petróleo, del cual siempre han obtenido las ganancias para financiar su régimen socialista. Hace algunos años atrás no importaba manejar esta información, ya que la sobredemanda disparaba los precios favoreciendo notablemente al Estado. No obstante, la historia actual es todo lo contrario, ante la caída abrupta del precios del Petróleo, el aparato socialista tendrá que admitir de una vez por todas que no puede controlar la información total del mercado mundial, como si lo trata de hacer en Venezuela.

No conozco muy bien de que va la ley de atracción con el pensamiento de las que muchos hablan, pero lo cierto es que en el caso de este gobierno, después de tantos años de imaginarse al libre mercado como su peor enemigo, hoy de hecho, se ha tornado realmente en uno, ¿Ironía?

Permisos de maternidad: Una ley proteccionista muy discriminatoria

El otro día estaba conversando con alguien que trabaja tipo freelance, y esta me afirmaba que lo único que lamenta de su trabajo, era no recibir bonificaciones navideñas ni pago por utilidades en estas fechas. A lo que le respondí que si le servía de consuelo, no en todos los países la ley laboral funciona de esta manera. No existen bonificaciones extras de ningún tipo, ni siquiera por vacaciones, mucho menos permisos por maternidad, en donde a la mujer se le descuentan los días que se ausenta para dar a luz. Esto último sonó como una atrocidad a la persona, mientras que yo al contrario me quedé reflexionando.

La ley laboral, proteccionismo y discriminación.

En Venezuela, la ley obliga a las compañías a otorgar un permiso remunerado de seis meses y medio a todas aquellas empleadas embarazadas y que van a dar  a luz. Es decir, si eres mujer, acabas de firmar un contrato de trabajo y al día siguiente sales embarazada, no tendrías ni un año en tu puesto de trabajo cuando ya tendrías que ausentarte seis meses de él. Si por el contrario, eres la compañía, entonces te verías en la obligación de tener un puesto de trabajo vacío por medio año, cuyas funciones quedarán en el aire y por lo tanto deberás redistribuirlas entre otros empleados quienes ya tienen suficiente trabajo con sus propias funciones, y como si esto no fuera poco, ese puesto vacío devengará un salario mensual que por supuesto, la compañía debe pagar.

Yo soy mujer, y no tengo nada en contra de la maternindad, de hecho, la honro como unas de las cosas más valiosas que tiene el género. Pero si yo fuera una empresa que debe operar bajo estas condiciones, ciertamente me cuidaría de no contratar a ninguna mujer embarazada, ni con expectativas de tener hijos pronto. Después de todo ¿por qué habría de darle la oportunidad a alguien que deberá ausentarse por seis meses si puedo dársela  a otra persona que me garantiza mayor productividad/beneficio?.

No tengo ninguna constancia de que las empresas funcionen de esta manera en la realidad, pero de lo que si estoy segura es que si yo fuera una empresaria, tomaría las decisiones laborales de esta manera sin dudarlo.

Desde luego que esto es una premisa bastante discriminatoria, no solo hacia una raza sino hacia todo el género femenino, al que le ha costado siglos nivelar sus derechos con los del género masculino. Pero no queda duda de que lo que me incentiva como empresaria a discriminar, es una ley proteccionista que me el estado me impone. Suena bastante irónico, ya que entonces me doy cuenta que estas “leyes proteccionistas” terminan siendo incoherentes con los principios de no discriminación laboral, y además, el resultado que generan es todo lo contrario al proteccionismo que se busca, el cual en este caso se enfoca hacia la maternidad.

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Un punto de vista menos utilitario. 

De nuevo, no tengo nada en contra de la maternidad, ni mucho menos soy quién para determinar cuánto es el tiempo que debe pasar una madre con su recién nacido. Sin embargo, supongamos que la madre considera que no se quiere separar de su bebé,  en ausencia de un permiso de seis meses, sería mucho más fácil para ella tomar la decisión de renunciar a su trabajo y ser una madre de tiempo completo.

Claro que, no todas las madres pueden tomar una decisión como esta si no tienen al padre de su hijo siendo el sustento financiero, o si la base salarial no alcanza para que sólo uno lleve el sustento al hogar, lo cual es bastante común en Venezuela. Pero en ese caso sería mucho más fácil para ella conseguir trabajo y/o escalar a posiciones superiores en un futuro, en la ausencia de una ley proteccionista como la que discuto.

Me atrevo a afirmar que quizás la ausencia de esta ley proteccionista incentivaría a una mayor responsabilidad en cuanto a la reproducción y los embarazos no deseados. Del mismo modo, las mujeres se verían obligadas a establecer prioridades en su vida y planificarlas de mejor forma.  También se verían en la necesidad de buscar una manera de balancear el trabajo y la familia, antes de empezar a procrear, lo cual es perfectamente factible.

Muchos me discutirían en este momento que a eso no se le puede llamar libertad, por lo que quisiera recordar que cuando de tener hijos se trata, no sólo estamos hablando de los derechos de la mamá sino de los derechos del infante, quien no merece existir por accidente ni nacer bajo condiciones desfavorables. 

La persona freelancer con la que discutía y que mencioné al principio de éste artículo (quién por cierto era mujer), luego de escuchar todo esto concluyó afirmando lo muy afortunadas que eran las mujeres que trabajan freelance, a lo que yo le repliqué que más afortunadas aún eran aquellas que no tenían una ley proteccionista que les restara libertad directa o indirectamente.

El hombre materialista.

Quizás uno de los argumentos más comunes que he escuchado en contra del capitalismo radica en lo materialistas que se vuelven los seres humanos al desenvolverse en dicho entorno. Si no usaban “materialismo” como el término clave, entonces utilizaban “consumismo”, exponiéndolo como la peor decadencia moral que puede tener un individuo. Pero, ¿Por qué esto representaría algo malo?, ¿Por qué tiene que ser malo querer un par de zapatos nuevos de vez en cuando?, ¿Qué hay de malo con aspirar a tener mejores cosas todos los días? de acuerdo a los críticos del capitalismo, porque “entonces tu vida girará entorno a cosas materiales, harás cualquier cosa por ellas y dejarás de valorar las buenas cosas que no se compran con dinero”.

Las raíces del argumento. 

Éste era un argumento que Marx apoyó hasta el final. De hecho, a Marx le gustaba decir que el hombre se había acostumbrado a adorar “ídolos falsos” que lo desconectaba de sí mismo como el creador, y obstaculizaban su contacto con la naturaleza. Para Marx, estos ídolos falsos podían ser cualquier cosa material, desde el dinero, prendas de vestir, objetos, hasta incluso, Dios y las religiones.

Lo cierto es que si analizamos la teoría de Marx con una mayor profundidad, podremos inferir que, en la escala de valoración subjetiva del hombre, lo material siempre valdría más que cualquier otra cosa que éste tenga que dar a cambio. Arrastrándo al individuo hacia un materialismo idólatra, que lo autoenajenaba. Entonces la solución que él proponía era bastante sencilla. Había que enmancipar al hombre de la autoenajenación. Pero ¿Cómo podríamos lograr esto?, pues eliminando la propiedad privada, haciendo una aplicación positiva del comunismo, como resultado final del socialismo.

Esto me causa bastante gracia, porque en un país como Venezuela, el Gobierno se ha encargado de emancipar al hombre de la autoenajenación. Al empresario avaro que le cobra precios caros al pueblo, le ponen precios con márgenes inferiores a los de sus costos de producción. Al pueblo materialista que compra y compra, debe acostumbrarse ahora a sólo comprar lo necesario (más aún si hay escasez de productos porque ningún empresario quiere producir para perder). Pero el resultado de todo esto, es una sociedad inclusive más materialista aún.

El resultado de la emancipación. 

Daka es una tienda de electrodomésticos muy grande situada en las ciudades más importantes de todo el país. Antes solía vender una gran cantidad de productos con más o menos alguna variedad, este año sólo logró tener en sus anaqueles laptops y licuadoras, para las cuales había que dar un número de identificación al momento de la compra, ya que no permitían que compraras cierta cantidad. No sé que pasó este mes, pero resulta que lograron surtir sus anaqueles nuevamente con televisores, lavadoras, secadoras, neveras, y demás. No bastó un día para que la gente se pusiera a acampar en la cola. Si, con carpas y baños portátiles, para poder obtener el turno de entrar a comprar un televisor pantalla plana.

Entiendo que quieras tener equipos modernos en tu hogar, pero en tu escala de valoración subjetiva, ¿Un televisor vale más que hacer una cola de días en una carpa?, ¿Un televisor vale más que tu dignidad?, ahora bien, ¿No es eso lo mismo que adorar a un ídolo falso?, ¿No es eso un materialismo de la peor decadencia moral? Es en este punto en donde evidencio que aquella emancipación de la que Marx tanto nos hablaba, solo vuelve al hombre más materialista hasta el punto de cambiar su dignidad por ello.

Es aún peor cuando se tratan de bienes de primera necesidad, como la leche, jabón o shampoo, en donde las personas se ven obligadas a pasar horas en una cola, sólo por la necesidad de comprarle pañales o leche a su bebé. Cambian su dignidad no porque quieran, sino por pura necesidad.

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Caos en frente de Daka. Fotografía tomada el día 28 de Noviembre del 2014.

El hombre materialista.

En Venezuela no existe el capitalismo, la empresa privada esta casi extinta y la escasez de bienes es impresionante. Pero no conozco a un hombre más materialista que el venezolano, no por vanidoso, sino porque su vida se centra las 24 horas del día, los siete días de la semana, en algo material.

Las conversaciones comunes del día a día se tratan de lo que se consigue o no se consigue, de que si el dinero alcanza o no alcanza, de la inflación, de la devaluación, de la gasolina, y pare de contar. Tal cual una obsesión colectiva.

Repasemos nuevamente el argumento de los críticos del capitalismo, en cuanto al hombre materialista: “está mal porque tu vida girará entorno a cosas materiales, harás cualquier cosa por ellas y dejarás de valorar las buenas cosas que no se compran con dinero”. Lo cierto es que, en una sociedad en donde exista una economía de libre mercado, y por ende exista el capitalismo, el hombre al menos tendrá otras cosas en qué pensar salvo en bienes materiales.

Análisis histórico del Programa Nuclear de Irán y panorama actual

Nadie imaginaba lo que se podía obtener de la simple manipulación de un átomo, posiblemente tampoco lo imaginaron los primeros científicos que empezaron a jugar con los efectos radioactivos a finales del siglo XIX. Pero lo cierto es que poco a poco la humanidad ha ido asimilando la gran cantidad de usos, que para bien o para mal, se puede obtener de la energía nuclear.

Después de casi todo un siglo en que el mundo ha tenido la oportunidad de ahondar más en el desarrollo de la energía nuclear, los resultados que se han obtenido de ella han sido extremadamente beneficiosos o increíblemente catastróficos, pero nunca nada en el medio del espectro.

Generar suficiente energía eléctrica para mantener a un país funcionando sin la necesidad de utilizar combustibles fósiles o petróleo es algo bastante atractivo, y como si no fuera poco, a sabiendas de que una cantidad muy pequeña de uranio (combustible principal) puede representar un costo del 20% en relación a la energía que se va a generar, vuelve la idea más atractiva aun.  Adicionalmente el uso de energía nuclear se reduce los gases contaminantes ya que evade el uso completo de combustibles fósiles,  por lo que de una forma u otra, la energía nuclear contribuye a la ecológicamente al planeta (si no ocurren accidentes, claro).

Pero como el espectro muestra dos caras, una muy buena y otra muy mala, no podemos ver la realidad obviando la que no queremos ver, y es que la energía nuclear también ha causado desastres catastróficos cuyas secuelas radioactivas hacen que la recuperación del desastre sea aún más difícil. Muchos ya habrán escuchado hablar de Chernóbil y Fukushima, que sólo fueron catástrofes accidentales, pero el gran mensaje que dejaron las bombas de Hiroshima y Nagazaki, es que la energía nuclear también puede ser usada con fines bélicos, es decir, para hacer el mal de forma intencionada.

Es por esta razón que muchos países en el mundo han suscrito tratados como el de la No Proliferación de Armas Nucleares (Nuclear Non-Proliferation Treaty  NPT), y a su vez la ONU como Organización Intergubernamental se basa en la rendición de cuentas que genera la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), para hacer seguimiento de todos aquellos países que desarrollan energía nuclear, independientemente de cuales sean sus respectivos fines.

En teoría son un grupo reducido de países los que tienen permitido poseer armas nucleares, y esto se debe a que ya habían realizado un ensayo nuclear antes suscribir el NPT. Estos países son E.E.U.U., Reino Unido, Francia, Rusia y China, los mismos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU. Pero en la práctica existen otros países que desarrollan tecnología nuclear y que no han firmado este tratado nunca jamás.

Lo cierto es que en el panorama mundial actual y de hace unos cuantos años, tener energía nuclear es sinónimo de posicionamiento internacional y poder. Un gobernante que apuesta por la energía nuclear, no sólo podría garantizar beneficios energéticos increíbles a tu población, sino que también estaría posicionado en el contexto bélico a su nación para ofender o defenderse de la manera más fuerte, en caso de que fuese necesario. Si yo fuese un gobernante estatista, consideraría apostar por la energía nuclear para mi país sin duda alguna.

Análisis histórico del Programa Nuclear de Irán.

El último Shah de Irán fue un gobernante con esa visión, independientemente de cuáles fueron sus fines con la energía nuclear para la década de los 50, el Programa Nuclear de Irán contó con el apoyo de Estados Unidos en aquel momento, como parte del programa “Átomos por la paz”. Posteriormente en la década de los 70, Irán y Estados Unidos ya tenían un programa llamado U.S. – Irán Nuclear Cooperation, que más tarde les permitiría compra una facilidad para la extracción de plutonio, el cual desde luego les permitió manejar grandes cantidades de este material para finales de la década.

Suena muy extraño asimilar este hecho a sabiendas de que el Programa Nuclear de Irán ha sido fuertemente atacado por Estados Unidos en los últimos años. Si observamos los hechos históricos, entenderemos que fue un suceso en específico el que redefinió la historia de este Plan Nuclear (y quién sabe si sus fines también). Fue la Revolución Iraní y la caída de la monarquía del Shah en 1979, lo que causó que Estados Unidos y muchos otros países como Francia le dieron la espalda a este Plan Nuclear,  con una posición que conservarían hasta la actualidad. Entonces nace la gran pregunta ¿qué salió mal?,

El cambio en el panorama de ideas políticas que provocó la Revolución de 1979, fue lo que salió mal.

Si bien es cierto que Mohamad Reza Pahlavi, el último Shah de Irán se caracterizaba por mantener un régimen totalitario, que atraía mucho descontento popular, su reinado de corte laico parecía no tener problema alguno con Occidente, lo que indicaba que el Programa Nuclear realmente podía ser usado para fines energéticos. Mientras que el Ayatollah Khomeini, quien lideró la Revolución Iraní del 79 y fundó el Estado Islámico de Irán, estableció una serie de reformas políticas que se basaban en instaurar la Sharía (Ley Islámica), y detener la occidentalización que ya se había dado en el país.

El Ayatollah quiso detener la occidentalización en Irán en todos los aspectos, salvo en el ámbito nuclear. Quizás esto haya una de las pocas cosas que el Sha y el Ayatollah Khomeini tendrían en común, puesto que los planes de continuar con el Programa siempre se mantuvieron en pie a pesar de la Revolución, solo que ahora ante los ojos de Occidente, brindar el apoyo nuclear a Irán podría ser tan riesgoso como presenciar los resultados del espectro negativo del armamento nuclear.

Seguramente el hábil lector se preguntará, y ¿qué tiene que ver la detención de la occidentalización en un país con la utilización de tecnología nuclear para fines armamentísticos?, En teoría nada, de hecho si tomamos el término Occidente como sinónimo de desarrollo, esta premisa sería contradictoria. No obstante, en el caso de Irán la historia ha comprobado que al alejarse de Occidente y centrarse en un ideología fundamentalista, han adquirido intereses políticos que pretenden alcanzar por medio del uso sistemático de la violencia.

Es un hecho fehaciente que la organización política Hezbollah instalada en el Líbano, recibe financiamiento y armamento del gobierno de Irán. Además de ser una organización política, Hezbollah también posee un brazo armado al cual se le atribuyen atentados terroristas realizados en Argentina, como si no fuera poco, investigaciones de grupos de inteligencia aseveran que la red de Hezbollah tiene un alcance internacional, la cual guarda relación con guerrillas armadas y cárteles de droga.  Con esto no pretendo insinuar nada, sino mostrarlo como una evidencia de los medios por los cuales el gobierno de Irán obtiene sus fines.

Ahora bien, a pesar del apoyo casi inexistente con el que contó Irán para ejecutar su Programa, y las dificultades que la Guerra del Golfo representó para el país al finalizar la década de los 80, estos eventualmente continuaron con su plan rindiéndole cuentas a la AIEA.

Panorama Actual. 

Para el año 2009 uno de los principales contribuyentes de este Programa fue Venezuela, anunciado por el mismo Hugo Chávez, a lo que muchas reportes sugerían que esta alianza estratégica ayudaba a Irán a obtener uranio, evadiendo las sanciones económicas que Estados Unidos había impuesto previamente. En el año 2011, uno de los informes de la AIEA mostraba que Irán había adquirido información sobre cómo metalizar el uranio para fabricar una bomba atómica, lo que generó sanciones por parte de Estados Unidos y diversos organismos internacionales.

A pesar de las sanciones e inspecciones de la AIEA, hace dos días Rusia anunció la construcción de ocho reactores nucleares en Teherán –noticia que motivó la redacción de este artículo-. La noticia de BBC resaltaba que el proyecto generará reportes de las inspecciones de la Agencia, lo cual no debería significa mucho motivo de tranquilidad para la Occidente.

Solo el tiempo nos dirá si los pronósticos negativos de E.E.U.U tuvieron la razón, o si siempre hemos juzgado mal a Irán, pero sólo observando la historia y la magnitud de lo que significa desarrollar tecnología nuclear, pareciera muy simple encajar las piezas del rompecabezas.

Lo cierto es que mientras pasa el tiempo, es cada es más evidente que las sanciones por medio de organismos internacionales no serán un método efectivo para detener los aparentes fines negativos que este Programa Nuclear pueda tener.

El problema de estos métodos diplomáticos para sancionar países, es que fueron creados por naciones que se rigen bajo un imperio de ley en el seno de un organismo intergubernamental, por lo tanto esperan que todos los demás países en el mundo se rijan bajo las mismas implicaciones. Esperan que un castigo por romper un acuerdo contractual pueda reivindicar al mismo, pero todo esto resulta en vano, porque en un país en donde no hay diferencia entre ley, religión y política, no se le puede dar un tratamiento a los acuerdos bajo los medios de la razón. Con este argumento no justifico que se deban utilizar métodos coercitivos como la guerra o la violencia sistemática en su lugar, pero si pretendo evidenciar la inutilidad que los Organismos Internacionales cuando se trata de mediar en conflictos tan complejos.

Deformaciones morales del venezolano promedio.

Del lugar de donde vengo, estamos acostumbrados a ver personas y niños pobres en las calles pidiendo dinero todos los días, es algo tan común, que  la mayoría de la gente ha dejado de preocuparse por el tema, han perdido la capacidad de asombro e incluso, consideran que darles dinero es algo malo ya que terminamos contribuyendo más a su pobreza.

Hace poco estaba entrando en una farmacia de mi ciudad, y en la entrada me encuentro a una mamá con su hijo, ambos con muy mal aspecto pedían dinero, a lo que mucha gente les ignoraba. Cuando me tocó pasar a mí, la mama con cara de desesperación me pidió que le ayudara a comprar una mezcla de cereal procesado para alimentar a su niño, debo admitir que me rompió el corazón, porque después de todo ella no me estaba pidiendo dinero, sólo me estaba pidiendo alimento, de forma directa y tangible.

Una vez en la farmacia y después de varias dudas, compré el alimento el cuál le entregué al salir. Pero para mi sorpresa la cara de la mujer cambió al entregarle el cereal en cuestión, su semblante de desespero pasó a ser uno de vileza, como si todo hubiese sido un juego y ella me hubiese ganado, aun así me dio las gracias con una gran sonrisa pícara en la cara.

Luego de eso no pude evitar pensar en esa reacción, por lo que llegaron muchas preguntas a mi mente: ¿Realmente necesitaba alimentar a su hijo?, ¿me habrá manipulado?, ¿y si sólo quiere revender ese cereal? (lo cual es una práctica muy común aquí), ¿Habré hecho mal al comprárselo?  En lugar de sentir que ayudé a alguien, sentí que se aprovecharon de mí. Entonces concluí que no era mi problema lo que ella haría con el alimento y decidí que debía  parar con las preguntas.  Instantáneamente me sorprendí cuando asimilé todos los juicios que yo misma había ejercido sobre la mujer e incluso sobre mi misma, por haber hecho lo que mi instinto me dijo que hiciera en ese momento.

Independientemente de si hice bien o mal a la mujer, de si contribuí o no a su pobreza, debo reconocer que lo que quise hacer como un acto de caridad terminó siendo para mí un acto de juicio, y me asombré sobre cómo es que cada vez nos cuesta confiar en otra persona porque vemos el oportunismo en todos lados.

He escuchado millones de veces que el gran problema que vivimos se debe a nuestra cultura, pero considero que atribuirle la causa a esta variable es ver el problema desde la perspectiva errada, puesto que la cultura que hoy tenemos no es una causa sino una consecuencia de lo que hemos tenido, o mejor dicho, de lo que nunca hemos tenido como el estado de derecho, y de lo que estamos dejando de tener, como la propiedad privada.

En carencia de estas dos vertientes esenciales, emergerá el oportunismo del superviviente más fuerte, así como los animales de la selva. De ello nacerá una cultura de oportunismo que todos repudiaremos y juzgaremos, pero que lamentablemente no seremos capaces de cambiar porque siempre la veremos como una causa y continuaremos ignorando a la verdadera y legítima.

Si no nos hubiese faltado el estado de derecho y la propiedad privada, posiblemente hoy no tendríamos prejuicios sobre si los demás se aprovechan de nosotros o no, porque no existiría gente que quisiera aprovecharse. Pero de lo que si estoy segura, es que la pobreza no abundaría en las calles porque en lugar de estar en un entorno en donde se luchar por sobrevivir como en una selva, estaríamos en uno de mayor cooperación mutua, en donde existe un respeto por los acuerdos contractuales, las leyes y la propiedad privada.

Antiguo ensayo sobre el petróleo y la política Venezolana.

La cura.

Autor: Voltairine de Cleyre.

“El control de la producción total de riqueza,  es el control de la vida humana misma”- Hilaire Belloc

“El monetarismo del Banco Central de Venezuela apunta al descalabro de la clase media” – “Movimiento de Economistas Críticos” – El Nacional (1983)

Este trabajo fue realizado en el mes de Octubre del año 2013. 

Quizás la única solución en la mente de  muchos venezolanos para los problemas económicos se encuentra en la salida del actual gobierno, pero no puedo evitar cuestionarme si ésta es la verdadera y la única por sobre todas las demás. Lo que hace cincuenta años se consideraba como “La Venezuela Saudita” es hoy un país que lucha contra una inflación anual mayor al 20%[1], cuya economía solo ha estado acompañada de un sin fin de políticas monetarias y fiscales que no sólo dificultan la prosperidad de los venezolanos, sino que actúan como los principales fabricantes de miseria[2].

El profesor Hugo Faría en uno de sus estudios[3], describe a la economía venezolana en dos fases, la primera de ella va desde el año 1920 hasta 1957, lo que llama un “crecimiento milagroso”, y la segunda que va desde 1958 hasta 2006 (año del estudio), en donde concluye que el país se dirigió a un modelo socialista y mercantilista a la vez, cuya persistencia ha causado un efecto indudablemente negativo en el mercado. De hecho, el mismo Faría con el profesor Carlos Sabino en su obra sobre la inflación[4], afirman que en Venezuela a mediados de los setenta, se empezó a propagar aquella enfermedad económica “como nunca el país había visto”, luego de haber gozado una estabilidad de precios durante las pasadas décadas. Si todo parecía ir bien, entonces ¿Qué salió mal?, ¿Podría un cambio de presidente revertir esto?

El hecho trascendental.

Desde 1943 se hablaba de una nacionalización del petróleo, pero esto no se hizo factible hasta el primer mandato de Carlos Andrés Pérez en 1975[5]. A pesar de que en ese momento se dejaron posibilidades abiertas para convenios privados en el futuro, los hechos históricos prueban que esta nacionalización petrolera fue el inicio de una economía de planificación central, y de una inevitable tendencia a la monopolización estatal de los recursos naturales. Para los que piensan que no hay nada malo con un monopolio de estado, Friedrich Hayek aclara; “El mecanismo del monopolio se identifica con el mecanismo de estado, y el propósito del estado se identifica más  y más con los intereses de quienes manejan las cosas y menos con los del pueblo general[6], es decir, que los últimos en verse realmente “beneficiados” de esta nacionalización serían los mismos venezolanos. De hecho, la evidencia revela que fue esta estatización del petróleo, la principal arma de populismo utilizada por nuestros gobernantes, invalidando automáticamente al libre mercado, y lisiando al pueblo venezolano de muchas generaciones de riquezas, crecimiento económico y desarrollo.

Siendo el petróleo el mayor bien nacional de exportación, no es un secreto que la riqueza en Venezuela dependa de las decisiones del Banco Central (BCV), a cuenta de las ganancias reportadas por Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA)[7], las cuales a su vez, están sujetas a las medidas establecidas en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP)[8]. He allí pues, la magnitud de la burocracia existente en la principal dinámica económica del país.

Venezuela, del intervencionismo a la servidumbre.

El Fraser Institute dentro de su estudio anual sobre libertad económica en el mundo[9], toma en cuenta indicadores sobre el tamaño de gobierno, sistema legal y derechos de propiedad, crecimiento del dinero, libertad para el comercio internacional y regulaciones. En el caso de Venezuela, la tendencia indica a una reducción de libertad económica desde 1970 hasta 2011, empezando con 7.31 puntos hasta finalizar con 3.74, lo cual equivale a casi la mitad de la calificación inicial. Asimismo en el índice de posición global del 2011, Venezuela se ubicó en el último puesto de los 152 países que son evaluados dentro de este estudio[10], sin duda un escenario muy poco prometedor, y muy poco sorprendente también, observando el comportamiento de la economía venezolana de los últimos cuarenta años.

Con la nacionalización del petróleo a mediados de los setenta, Faría explica que a pesar de las ganancias fiscales causadas por éste boom, el gobierno alborotó una gran deuda cuyo fin fue financiar a las nuevas compañías del estado[11], y fue a partir de este momento que los venezolanos comenzamos a pagar por las consecuencias de las malas decisiones de nuestros gobernantes de turno, por ello vale la pena citar al Prof. Alberto Benegas Lynch quién afirma que “la deuda pública es completamente incompatible con la libertad”[12], puesto que su premisa se vería reflejada en el país durante los siguientes años.

Para inicios de los ochenta, ya se veía una inflación de 21.6%, un control de precios y además, una deuda externa en crecimiento. El Prof. Luis José Silva Luongo alega que en aquella época “ya estaba claro que el gobierno nacional (a la cabeza de Luis Herrera Campins), no obstante el valor de las exportaciones petroleras, no podía rebajar la deuda heredada[13], desencadenando así un evento que todos los venezolanos recuerdan como el viernes negro (1983), aquella abrupta devaluación de la moneda frente al dólar gracias al debilitamiento del mercado petrolero y la gran deuda acumulada, su resultado fue una intervención de las divisas con el control cambiario, con el fin de evitar la fuga de las mismas al exterior.

En 1988 la inflación había alcanzado un 29.5%, y a raíz de esto el presidente Carlos Andrés Pérez, en el arribo de su segundo mandato al siguiente año, propuso una serie de medidas económicas como las de liberalizar tasas de interés, flexibilizar el sistema cambiario, reducir la política arancelaria y el gasto público, y –entre otras- aumentar el precio de la gasolina[14], pero esta última fue todo un sacrilegio para el pueblo, quien en su conciencia colectiva ya suponía que el petróleo era un bien nacional y por ende el aumento que se reflejaba en los pasajes de los transportes era inconcebible, desencadenando “el caracazo”, otro evento amargo en la historia venezolana del siglo XX.

La década de los noventa comenzó con el debilitamiento del mercado petrolero y todo el déficit presupuestario que le antecedía a ello, resultado fehaciente del intervencionismo de años anteriores, pese a esto la solución fue irónicamente tratar el problema interviniendo más, con la apertura de nuevas leyes y más políticas fiscales. Luego de los primeros cinco años de una economía truncada, se da bajo el segundo mandato de Rafael Caldera, una apertura petrolera, en donde se permitió la entrada de empresas privadas extranjeras para desarrollar nuevamente esta área, fue ciertamente algo positivo para la expansión de la producción de hidrocarburos, aunque esto ya no sería suficiente para librar al país de las catastróficas secuelas del pasado, pues en 1996 la inflación subió a un 103.9% y con la gran caída de los precios del petróleo más tarde en 1998, el sector privado de producción sólo se contrajo aún más, (considerando que éstos indicadores ya había decrecido a niveles negativos desde 1995)[15].

A inicios del siglo XXI, bajo el mandato de Hugo Chávez Frías, un paro de PDVSA  fue suficiente para paralizar al país en 2002, sin embargo tras la nueva organización directiva (menos opositora y más aliada al estatismo)[16], la compañía fue utilizada como principal instrumento para el populismo bajo la condición de “Petróleo para el pueblo”[17], y a través de esto se asignaron recursos para las misiones sociales,  “petro-casas”, y otras regalías que redujeron artificialmente los índices de pobreza y planificaron la vida de sus beneficiarios. Hayek explicaba que “Las esperanzas que en la planificación ponen no son una visión amplia de la sociedad, sino más bien una limitada”[18], debido a los impedimentos que el poderío económico estatal, impone al individuo en contra del desarrollo de su propia riqueza. El mismo Hayek advertía que el poder económico centralizado “crea un grado de dependencia que apenas se distingue de la esclavitud”[19], es así como la capacidad para prosperar del venezolano pobre se ve lesionada, incapaz de ver más allá, empieza a caer en una completa sumisión. Adicionalmente, están las devaluaciones monetarias que disparan inflación, seguida de absurdas políticas de regulación de precios, Mises predijo acertadamente la situación de Venezuela al explicar que “quienes han vivido épocas de guerra o de inflación, bien saben en qué pararon los innumerables intentos gubernamentales de fijación de precios (escasez y desabastecimiento)”[20]. Cualquier venezolano puede afirmarle lo engorroso que es conseguir un producto de primera necesidad bajo la escasez actual, éste también puede hablarle sobre todas las regulaciones que hay para las empresas privadas, lo difícil que es obtener divisas, la aventura que implica adquirir un carro nuevo, las numerosas políticas fiscales, los constantes racionamientos de los servicios públicos, y pare de contar.

Todo esto concluye en una sola cosa, Venezuela ha pasado del intervencionismo a la servidumbre de la que Hayek tanto nos alertó, siendo el petróleo el principal pretexto del estado.

La culpa no es del petróleo.

Muchos pensadores venezolanos le han dado connotaciones negativas al petróleo, el Dr. Juan Pablo Pérez Alfonso se refería a éste como “el excremento del diablo”[21], y el escritor Arturo Uslar Pietri nos advertía que muy probablemente llegará el día en que Venezuela será recordada como que “Colón la descubrió, Bolívar la liberó y el petróleo la pudrió[22], sin duda alguna, estos pensadores con el poder de sus ideas han logrado influenciar desfavorablemente a la creencia de los individuos, y en este sentido Silva Luongo describe “…y los venezolanos a quienes realmente les duele una mentalidad rentista y la vida fácil proporcionada por una riqueza no trabajada como la del petróleo”[23]. Sin embargo culpar a un recurso natural de todos nuestros males, es una excusa muy sosa, de hecho es tener una perspectiva errada de la realidad.

Sin ningún ánimo de desacreditar a los pensadores citados, permítame aclararle, estimado lector, que el petróleo no ha sido una maldición dándonos riqueza fácil, fue el estado quién decidió hacer de él una riqueza fácil, al nacionalizarlo y usarlo como medio para hacer promesas incumplidas. Ahora somos los individuos quienes por medios coercitivos, pagamos las consecuencias que esto supone. Tener Petróleo en eso que llamamos Venezuela no es una maldición, sino una bendición.

La perversa retórica del nacionalismo. 

El novelista Rufino Blanco Fombona, en su obra “La Bella y la Fiera” narró el escenario de explotación a los trabajadores venezolanos por parte de empresarios internacionales[24], quizás éste fue el inicio de toda una era de repudio hacia aquellos “gringos capitalistas”, el mismo Dr. Juan Pablo Pérez Alfonso hablaba de una “visión nacionalista de la política petrolera del siglo XX[25], exigiendo más intervención del estado sobre este recurso natural, pero quizás todo esto sólo fue una falacia. Cuando de nacionalismo se trata, los gobernantes pueden hacer de su concepto algo muy abstracto, el pensar que “ningún extranjero debe tomar nuestro petróleo” no implica un concepto real de nacionalismo, sino una perversa retórica creada por nuestros gobernantes, que está muy alejada de la realidad. El abogado Axel Kaiser habla en uno de sus libros, sobre cómo algunos políticos han envenenado el lenguaje trasmitido a las masas, con el fin de transformar ideas, y habla del discurso político ideológico como un proceso mediante el cual  “las personas, sin darse cuenta, modifican su comprensión del mundo y por tanto su opinión del mundo. Dicho de otra forma, sus cerebros son lavados[26]”. Entonces, ¿Nos han lavado el cerebro sin darnos cuenta?

Para entender un concepto libre de romanticismos, el economista Jesús Huerta de Soto analiza la teoría sobre el nacionalismo liberal, haciendo una diferencia muy marcada entre el nacionalismo y el nacionalsocialismo, este último muy usado por los políticos bajo el otro nombre. Define una nación como un “orden espontáneo, nido de interacciones humanas”, y remarca la necesaria libertad de comercio entre naciones como uno de los principios básicos[27]. Esto supone la incompatibilidad existente entre la estatización de un recurso natural (con las restricciones económicas que la acompañan), y el concepto objetivo de nacionalismo interpretado por Huerta de Soto. En efecto, la estatización de un recurso natural bajo un pretexto “nacionalista”, más bien guarda mucha consonancia con la teoría del discurso político ideológico que Kaiser plantea.

Estatizar un recurso natural para mantenerlo alejado de las empresas privadas extranjeras no es nacionalismo, es nacionalsocialismo, envidia y hasta un complejo de inferioridad. No en vano, el escritor Guillermo Rodríguez González legitima a la envidia como axioma moral para el socialismo[28].

Si el petróleo es un “bien nacional”, entonces no tendría nada de malo querer lo mejor para éste, es decir, confiarle bajo parámetros justos su extracción y refinación a una empresa privada de alta tecnología, la cual pueda mostrarle un poco de desarrollo al país e incentivarlo a prosperar. No a una empresa del estado que registraría 30 derrames petroleros[29], una explosión y un incendio en dos de sus refinerías dentro de un período de siete años [30], y que además, sería un instrumento privativo de libertad económica. Respecto a la diferencia que se plantea entre la gestión de una empresa privada y una estatal, Mises explicaba que una vez que una propiedad ha sido socializada “los sujetos económicos dejan de operar en busca del benficio… limitándose a seguir ineludibles instrucciones administrativas” y luego demostraba que “es el capitalismo el padre de la tecnología, no a la inversa”[31], de nuevo la apreciación de Mises no falló. Dicho esto, ¿cuál es el precio que estamos dispuestos a pagar para que el estado garantice que el petróleo sea “nuestro”?

Una cura para Venezuela.

En Venezuela siempre se han puesto muchísimas expectativas en los gobernantes, lo cual ha sido igual a una carga autodestructiva. Porque a través de esas expectativas nace el pretexto de intervencionismo y populismo por parte del estado, más aún teniendo bajo su control un recurso como el petróleo.

La verdadera cura para nuestra economía es convertir al petróleo (y todos los demás recursos estatizados) en un bien privado, esto invalidará el populismo estatal, así como todas sus regulaciones, fomentaría la competencia con el desarrollo empresarial, desmembrará una gran parte de la corrupción y posteriormente daría apertura al inicio de una hermosa economía de libre mercado. Pero para que esto ocurra, el mundo de las ideas en Venezuela tiene que cambiar, se trata de liberarnos de esas falsedades heredadas y dejar a un lado las expectativas del gobierno benefactor. En lugar de anhelar a un “mecías salvador”, debemos procurar conseguir un estado de derecho y una mayor libertad económica. No es fácil, no ocurriría de la noche a la mañana, pero la concientización es el primer paso, y sin duda eso es lo que revertiría poco a poco la compleja situación proveniente de las últimas décadas, así, incluso los más pobres podrán prosperar bajo sus propios medios y virtudes. Con mucha razón Milton Friedman creía en la libertad económica como agente principal del desarrollo y de la superación de la pobreza[32].

Si luego de leer este ensayo usted aún tiene renuencia y escepticismo hacia la privatización, permítame resaltar como en Reino Unido fue posible la privatización de recursos naturales anteriormente nacionalizados, con Margareth Tatcher como primera ministra, impulsando la economía británica contra muchos pronósticos[33].

La economía venezolana en las últimas décadas, no ha crecido de forma sostenible, por el contrario, ha decrecido de forma sostenible. Dicho esto, le pregunto estimado lector, ¿no cree usted que es momento de tomar una nueva dirección.

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[1] Informe económico del Banco Central de Venezuela. En: www.bcv.org.ve

[2] Plinio A. Mendoza, Carlos A. Montaner, Alvaro Vargas Llosa, Fabricantes de miseria, 1998.

[3] Hugo J. Faría, Hugo Chavez against the Backdrop of Venezuelan Economic and Political History. En:  http://www.independent.org/pdf/tir/tir_12_04_2_faria.pdf

[4] Hugo J. Faría, Carlos Sabino, La inflación, qué es y cómo eliminarla. En: http://paginas.ufm.edu/sabino/word/inflacion.pdf

[5]  Petróleos de Venezuela S.A. De la privatización a la nacionalización de la industria petrolera en Venezuela. En: www.pdvsa.com

[6] Friedrich Hayek, Caminos de Servidumbre. Ciencia Política Alianza Editorial, p. 241.

[7]  Ver: BCV, ¿Qué son las reservas internacionales? ,  http://www.bcv.org.ve/reservas/reservas.htm

[8]La OPEP es un organismo intergubernamental que busca la unificación  de las políticas del crudo, implícitamente anulando el orden espontáneo que la competencia de libre mercado ofrece.

[9] Fraser Institute. Informe anual de libertad económica en el mundo. 2013. En: www.fraserinstitute.org

[10] Ibíd., p. 2-28.

[11] Hugo J. Faría, Hugo Chavez against the Backdrop of Venezuelan Economic and Political History, p. 5.

[12] Alberto Benegas Lynch, ¿Qué es liberalismo?,  Universidad Francisco Marroquín 2011. En: http://www.youtube.com/watch?v=51S2ZHnrhY0

[13] Luis José Silva Luongo, De Herrera Campins a Chávez, Editorial Alfa 2007, p. 48-50.

[14] Ibíd., p. 220-255.

[15] Ibíd., p. 416-492.

[16] PDVSA. El sabotaje contra la industria petrolera nacional. En: www.pdvsa.com

[17] Ver: Petroleo para el pueblo, http://www.pdvsa.com/index.php?tpl=interface.sp/design/readmenuprinc2.tpl.html&newsid_temas=38

[18] Friedrich Hayek, Caminos de Servidumbre,  Ciencia Política Alianza Editorial, p. 87.

[19] Ibíd., p,183.

[20] Ludwig Von Mises, Liberalismo, Planeta-Agostini, p. 104.

[21] Ver: http://www.bcv.org.ve/c1/Publicaciones.asp?Codigo=9744&Operacion=2&Sec=False

[22]  Ver: http://www.eluniversal.com/2007/10/22/opi_art_constitucion-pueblo_533790

[23] Luis José Silva Luongo, De Herrera Campins a Chávez. Editorial Alfa 2007, p. 253.

[24] Ver: http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/15833/2/capitulo4.pdf

[25] Juan Pablo Pérez Alfonso, Una visión nacionalista de la política petrolera del siglo X, En: www.pdvsa.com

[26] Axel Kaiser, La fatal ignorancia, editorial Instituto Democracia y Mercado 2012,  p. 40.

[27] Jesus Huerta de Soto. Teoría del nacionalismo Liberal. En:  www.jesushuertadesoto.com

[28] Guillermo Rodríguez González. Libres de envidia. En: www.caminosdelibertad.com

[29] El Diario La Verdad registró 30 derrames de petróleo por parte de PDVSA de 2005 a 2012. Ver: http://www.laverdad.com/economia/8951-doce-derrames-de-petroleo-lleva-pdvsa-en-2012.html

[30] Por la fecha de publicación del artículo anterior, no se reportó la explosión en la refinería de Amuay ni el incendio de la refinería El Palito.

[31] Ludwig Von Mises. Liberalismo. Planeta-Agostini, p. 86-113.

[32] Milton Friedman, José Piñera, Sergio de Castro, Axel Kaiser, Jaime Bellolio, Angel Soto, Un legado de libertad, Milton Friedman en Chile, Fundación para el Progreso 2012, p. 9.

[33] Ver: Privatization in the United Kingdom under Tatcher’s Government, San Jose State University,  http://www.sjsu.edu/faculty/watkins/privUK.htm